La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención en Llíria de un hombre de 57 años, acusado de tomar la drástica medida de mantener a su pareja encerrada durante casi dos semanas. Durante este tiempo, se le acusa de obligarla a mantener relaciones sexuales que grababa sin su autorización.
Este incidente ha sucedido en Llíria, en la provincia de Valencia. La detención se dio a conocer de manera oficial tras la acusación de detención ilegal, agresión sexual y malos tratos en el ámbito familiar. La situación que vivió la víctima es alarmante, ya que estuvo privada de su libertad bajo condiciones draconianas, carente de acceso a internet y teléfonos.
Según informa Diario SUR, la valiente víctima logró escapar de esa situación opresiva durante un momento de descuido por parte de su agresor. Su valentía le permitió dirigirse a la Guardia Civil y presentar una denuncia formal sobre lo ocurrido. La investigación, que fue denominada Operación Amarres, facilitó la corroboración del testimonio de la mujer.
La investigación no solo se centró en la experiencia de la víctima, sino que también reveló el lado oscuro del detenido. El Juzgado de Instrucción número cuatro de Llíria aprobó un registro en su vivienda, donde se descubrieron armas de fuego ilegales y numerosos indicios de tráfico de drogas. En el lugar se encontraron dos revólveres, una pistola, una escopeta del calibre 12, munición, y 47 gramos de cocaína, además de material relacionado con la distribución de estas sustancias ilícitas.
También fueron confiscados dispositivos informáticos que contenían las grabaciones de los abusos sufridos por la víctima. Estos elementos se consideran pruebas cruciales para el proceso judicial que sigue su curso. El detenido permanece bajo custodia judicial, a la espera de que se aclaren todos los hechos y se tomen las decisiones legales pertinentes en este caso tan grave.

