La Inclusión Social refuerza su compromiso inversor para asegurar el funcionamiento de una red esencial que atienda a los más necesitados.
El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha revelado la nueva Orden mediante la cual la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad asigna un total de 67,5 millones de euros a las entidades locales de Andalucía. Este financiamiento se destina a apoyar los servicios sociales comunitarios en este ejercicio fiscal. Esta iniciativa marca un hito, ya que se distribuyen en una única Orden los fondos provenientes tanto de los presupuestos autonómicos como los del Estado.
En este documento se especifican las cantidades que recibirá cada una de las 96 entidades locales, que incluyen tanto a las diputaciones provinciales como a los ayuntamientos con más de 20.000 habitantes. De esta forma, se detalla la financiación destinada al fortalecimiento de los equipos encargados de la atención a la infancia y la familia (LOPIVI). Un aspecto destacable este año es la inclusión del municipio de Torrox, en Málaga, que ha superado la cifra de los 20.000 habitantes.
En este sentido, del total de recursos de la Comunidad Autónoma, se asignan 44,47 millones de euros. Esta cantidad se complementa con 2,74 millones de euros que corresponden a remanentes de años anteriores, lo que lleva la suma a 47,21 millones de euros que la Junta de Andalucía destina en 2025.
Respecto a los fondos del Estado, se han asignado 23,05 millones de euros, lo que, junto a los remanentes, eleva la cifra a 24,64 millones. Así, el total de fondos otorgados mediante esta Orden asciende a 67,5 millones de euros, lo cual, al incorporar los remanentes, permite a las entidades locales contar con un volumen total de recursos que alcanza los 71,85 millones de euros para financiar los servicios sociales comunitarios.
Estos fondos están destinados a asegurar la continuidad de los recursos humanos y funcionales involucrados en los servicios sociales en Andalucía. En particular, se enfocan en las contrataciones realizadas por las entidades locales para reforzar los Servicios Sociales Comunitarios, especialmente en el marco de la Renta Mínima de Inserción Social.
Con esta acción, la Junta de Andalucía demuestra su firme compromiso con el fortalecimiento de la red de servicios sociales comunitarios, que brinda atención a más de un millón de andaluces. Este esfuerzo se traduce en la mejora de la calidad del sistema público de servicios sociales, con la intención de promover la inclusión de las poblaciones más vulnerables, como los niños y las familias en riesgo.
Además, es esencial resaltar el refuerzo de los equipos de atención a la infancia y a las familias que forman parte de la red de servicios sociales comunitarios. Esta financiación específica se utiliza para el programa de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). La inversión se dirige a aumentar la capacidad de estos equipos para prevenir y detectar de manera temprana cualquier indicio de violencia hacia los menores, apoyando así a las familias en su labor de crianza.
Los gastos que se financiarán incluyen el personal de los equipos, prioritariamente aquellos profesionales en educación social, psicología y trabajo social. Asimismo, se contempla la posibilidad de implicar a abogados especializados en violencia contra la infancia y la adolescencia; así como también la formación destinada a capacitar a los profesionales y a las familias, incluyendo materiales de apoyo para la educación y competencias necesarias.
Andalucía destaca por contar con la red de centros de Servicios Sociales Comunitarios más amplia del país, con 251 recursos repartidos por toda la región. Este esfuerzo involucra a más de 50.000 profesionales, de los cuales más del 95 % son mujeres. Este dato refleja la relevancia y el papel crucial que desempeñan las mujeres en el ámbito de los servicios sociales.
En esta iniciativa, se busca no solo garantizar la **atención** a quienes más lo necesitan, sino también fomentar un ambiente propicio para el desarrollo de las habilidades necesarias en los profesionales. La formación continua y el acceso a recursos adecuados son fundamentales para mejorar la **eficacia** de los servicios prestados.
La colaboración entre diferentes niveles de gobierno y entidades locales resulta clave en la ejecución de estos programas. La **integración** de esfuerzos contribuye a generar sinergias que refuercen la red social y la atención a las necesidades específicas de cada comunidad.
Por último, es crucial recordar que la **inversión** en servicios sociales no solo beneficia a los destinatarios directos, sino que también crea un impacto positivo en toda la sociedad. Al apoyar a las familias y a los más vulnerables, se construyen comunidades más sólidas y resilientes.

