La iniciativa ‘I-Rewater’ incluye 15 pruebas piloto para estudiar soluciones en la lucha contra el cambio climático en la región.
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural está impulsando un proyecto significativo llamado ‘I-ReWater’, que se centra en el uso de agua regenerada en la agricultura andaluza. Este esfuerzo es parte de la programación europea ‘I-ReWater. Gestión sostenible de los recursos hídricos en la agricultura de regadío en el espacio Sudoe’. Dieciséis entidades de España, Andorra, Portugal y Francia colaboran en esta iniciativa, que ha sido financiada en un 75 por ciento por el Fondo FEDER. El presupuesto asciende a más de 2,2 millones de euros, con el objetivo de encontrar soluciones para la gestión sostenible de los recursos hídricos.
La participación en este proyecto europeo se discute durante la jornada ‘Economía circular del agua. Uso del agua regenerada en agricultura’, que se lleva a cabo en la Consejería de Agricultura. Este evento es parte de las actividades de la Sema Verde Europea 2025, destinada a aumentar la conciencia sobre la economía circular y fomentar un diálogo constructivo sobre prácticas sostenibles y proyectos innovadores.
Durante la ceremonia de apertura, Consolación Vera, viceconsejera de Agricultura, enfatizó la importancia crucial del agua en el desarrollo regional. Destacó que la singularidad hídrica de Andalucía se ve agravada por los efectos del cambio climático, lo que plantea retos significativos para el futuro.
Vera también hizo un repaso de las diversas iniciativas puestas en marcha en materia de agua, subrayando la creciente necesidad de contar con recursos hídricos no convencionales. Esto incluye tanto las aguas desaladas como las regeneradas. La viceconsejera comentó que el Gobierno andaluz ya está implementando estos recursos en diversas actividades productivas.
Tras el verano, se espera que se apruebe una estrategia andaluza destinada a los recursos no convencionales, lo que situará a Andalucía como una de las regiones líderes en agua regenerada. Este anuncio fue recibido con gran interés, dada la creciente preocupación por el uso eficiente del agua en la agricultura.
165 millones en el Plan Parra
En cuanto a los recursos hídricos destinados a una agricultura más sostenible, se mencionó el Plan Parra. Este plan ofrece a los agricultores acceso al agua regenerada para el riego de cultivos. Cuenta con un presupuesto de 165 millones de euros y se implementará en varias provincias andaluzas, contribuyendo así a la diversificación de fuentes de riego.
El proyecto I-ReWater incluye la ejecución de 15 proyectos piloto para evaluar el uso de agua regenerada en parcelas dedicadas a cultivos de riego. Se están considerando trece variedades de cultivos leñosos y dos hortalizas, lo que representa una variedad notable en la investigación agrícola.
Algunos de los cultivos seleccionados para esta evaluación incluyen sandía, lúpulo, vid y almendra. Además, se destacaron la aceituna de mesa y el tomate, que están siendo desarrollados en Andalucía, lo que demuestra el compromiso regional con la investigación y el impulso de prácticas agrícolas sostenibles.
Las parcelas piloto han sido establecidas en el CENTA, ubicado en Carrión de los Céspedes, Sevilla. El proceso de obtención de agua regenerada comienza con la captura de agua de una laguna que almacena aguas residuales, las cuales son tratadas mediante humedales artificiales. Posteriormente, se aplica un tratamiento de ultrasonido, que busca eliminar microalgas y E.Coli.
El tratamiento de agua incluye un filtro de arena a presión y un filtro de malla, garantizando que el agua regenerada alcance estándares adecuados para los cultivos mencionados. Este proceso es crucial para asegurar no solo la calidad del agua, sino también la salud de los cultivos que dependen de ella.
Hasta el momento, la primera campaña de este proyecto piloto ha revelado que la calidad del agua regenerada cumple con los requerimientos del reglamento europeo 2020/741, que establece las pautas para la reutilización de agua en la agricultura de riego.
Este año se llevará a cabo la segunda campaña enfocada en el cultivo de aceitunas de mesa, específicamente de las variedades gordal, manzanilla y verdial. Este cultivo se desarrollará en una parcela de 1,2 hectáreas que ha sido equipada con sensores, permitiendo el seguimiento del estado del suelo y de las necesidades hídricas del cultivo.
Seguimiento de tres campañas
Cabe destacar que los resultados actuales son preliminares, dado que el proyecto contempla el seguimiento exhaustivo de tres campañas completas de producción de aceituna de mesa. Asimismo, en otra parcela se realizará el seguimiento de dos campañas centradas en la obtención de tomate industrial, también utilizando agua tratada.
Este ambicioso programa se está llevando a cabo en el Centro Experimental de Nuevas Tecnologías del Agua (CENTA), que forma parte de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural. Este centro ha sido fundamental para la investigación sobre el manejo sostenible del agua.
La ceremonia de clausura de la jornada fue presidida por Javier de Torre, director gerente de AMAYA, quien destacó los esfuerzos del CENTA en desarrollar proyectos orientados a la gestión eficiente de los recursos hídricos. Estos proyectos subrayan la importancia de investigar y desarrollar estrategias que aseguren la sostenibilidad de los recursos hídricos.
La jornada también incluyó la participación de expertos de diversas instituciones, como el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), y distintas universidades. Estas intervenciones reflejan el compromiso de múltiples actores en la búsqueda de soluciones sostenibles para el uso del agua en la agricultura y más allá.

