La norma detalla el funcionamiento de los centros de adiestramiento.
El decreto 94/2025, de 16 de abril, establece un marco regulador para el reconocimiento de la condición de **perro de asistencia**, así como su distintivo y carnet de vinculación. Esta normativa entra en vigor en **Andalucía** este martes, 24 de junio.
Esta **legislación** desarrolla la Ley 11/2021, de 28 de diciembre, que regula la función de los **perros de asistencia** para personas con **discapacidad** en la comunidad andaluza. La ley reconoce el derecho de acceso a los espacios públicos para quienes requieran el acompañamiento de un **perro**, facilitando su integración en la sociedad.
El texto estipula que el proceso de reconocimiento de un perro como asistente se puede iniciar por la persona interesada, su representante legal en caso de menores, o el **guardador** que apoye en el ejercicio de su capacidad jurídica. Este enfoque permite garantizar que todas las personas tengan acceso a los beneficios legalmente establecidos.
Es fundamental que los perros de asistencia estén identificados con un dispositivo único, visible en su arnés o collar. Esta identificación es crucial para su reconocimiento ante las autoridades públicas, así como en entornos privados donde se requiera su presencia.
Asimismo, el decreto establece que los usuarios deberán demostrar su vinculación con el perro mediante un carnet electrónico que contenga sus datos personales y la información de identificación oficial del animal, lo que refuerza la seguridad y la transparencia en la relación entre el usuario y su **perro de asistencia**.
Centros de adiestramiento
En lo que respecta a los centros de adiestramiento de perros de asistencia, es necesario que cuenten con personalidad jurídica propia y se encuentren inscritos en el **Registro Único de Ganadería de Andalucía**. También deben disponer de personal capacitado que garantice el adiestramiento adecuado de estos animales.
Estos centros tienen la obligación de emitir un certificado que confirme que cada perro entrenado cumple con su función específica y mantiene la **unidad de vinculación** necesaria con la persona usuaria. Así, se asegura que el animal está debidamente preparado para asistir a quien lo necesite.
En relación al Registro de Perros de Asistencia de Andalucía, el mismo se describe como un mecanismo de gestión documental esencial en esta materia. Este registro, único y vinculado a la **Consejería de Servicios Sociales**, estará dividido en dos secciones: una para la inscripción de unidades de vinculación y otra para los centros de adiestramiento de perros de asistencia.
Para garantizar la integración del registro de perros de asistencia en el Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA), la consejería ha formalizado un acuerdo con el **Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Veterinarios**. Este convenio busca optimizar la gestión y supervisión de los datos relacionados con los perros de asistencia.
Tal compromiso no solo facilita el seguimiento de los animales, sino que también proporciona un recurso valioso para los ciudadanos de Andalucía. La **colaboración** entre estas entidades es fundamental para asegurar el bienestar tanto de los perros como de los usuarios que dependen de ellos.
Impacto en la sociedad
La entrada en vigor de este decreto significa un avance significativo en términos de atención para las personas con discapacidad en Andalucía. La adecuada regulación de los **perros de asistencia** contribuirá a una mayor inclusión en la sociedad.
Los beneficios no son solo individuales; la presencia de **perros de asistencia** en espacios públicos puede aumentar la **conciencia social** sobre las discapacidades. Esto promueve un entorno más comprensivo y favorable para todos, donde las dificultades pueden ser entendidas y atendidas.
Es esencial que todos los involucrados en el proceso, desde los usuarios hasta los centros de adiestramiento, entiendan y respeten esta nueva normativa. Esto asegurará que la implementación del **decreto** sea efectiva y beneficiosa para la comunidad.
El reconocimiento formal de los **perros de asistencia** mediante un proceso bien estructurado garantiza un acceso más seguro y transparente a sus servicios. La identificación clara y los registros organizados son pasos importantes hacia una mayor **responsabilidad** y eficiencia.
En resumen, el nuevo marco legal representa un esfuerzo comprometido para mejorar la calidad de vida de aquellos que dependen de un **perro de asistencia**. Por lo tanto, es imperativo que se promueva la **educación** sobre estos temas, tanto en instituciones públicas como dentro de la comunidad.
Conclusión
La normativa sobre los **perros de asistencia** en Andalucía no solo establece reglas, sino que también crea un contexto donde la **inclusión** y el apoyo son prioritarios. A medida que se implementen estos cambios, se espera que tanto los usuarios como la sociedad en su conjunto puedan disfrutar de un ambiente más equitativo y respetuoso.

